MI PRIMER CONTACTO CON LAS TIC
Lo que destacaría del principio de mi historia en este mundo, sería el papel del profesor, el cual decidió emplear con nosotras el método socrático (a lo Jordi Évole) y plantear como prólogo de esta historia LA PREGUNTA decisiva que cambiaría el rumbo de nuestras vidas tecnológicas: “¿sabéis que por ser alumnas de la Universidad de Valencia tenéis el office gratis?”. Esta cuestión generó un eterno debate en el aula. El alumnado aprovechó para hablar sobre sus múltiples experiencias traumáticas con las TICS.
Pasaron los minutos y el alumnado logró superar sus traumas. El profesor, consideró que lo más importante era que su alumnado reflexionase acerca de las TIC, ya que en un futuro formarían parte de su día a día en la escuela, era el momento de pasar a otra fase. Así que quiso que todos y todas hablasemos libremente sobre algunas cuestiones. Como por ejemplo, el papel de estas en las escuelas o si debido a la sobrestimulación de las tecnologías el alumnado perdería el interés por la bella práctica de la lectura. Debatimos durante horas y horas… Entre tanto tráfico de información, yo estaba en una confusión. Pero creo que al final comprendí la moraleja de la historia: “Educar a mis futuros alumnos para que sean críticos con las fuentes”, es decir, que estos no instauren como verdad absoluta toda la información que reciben por las redes sociales. Vaya, el mantra que nos han repetido durante cuatro años de carrera: GENERAR CONCIENCIA CRITICA EN EL ALUMNADO.
Así que bueno, como este día marcó un antes y un después en mi vida (todo muy intenso), debo empezar a practicar para cuando sea una señora profesora bien. Y desde mi punto de vista, queridos y queridas este artículo podría convertirse en vuestro nuevo mantra. Está estrechamente vinculado con la moraleja que aprendí el otro día en las clases de TIC y, además es lo más (por jugar un poco con la rima. De aquí al Nobel de literatura).
¡Hasta la próxima amigas y amigos ticteras!.


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